David Domínguez

El 2 de julio del año 1976, llegaron a Honduras los misioneros David Domínguez y su esposa Lourdes Ribeiro. Fueron encomendados a la obra misionera en Honduras por la Asamblea de los Hermanos Abiertos, Verdad en Amor en Houston, Texas.
Sus vidas de servicio en Honduras, a lo largo de 50 años, han sido un referente de amor y fidelidad al Señor que continúa inspirando muchas vidas. En estas líneas compartimos una breve reseña histórica de las vidas de don David y doña Lourdes Domínguez.
VIDAS ENTREGADAS A CRISTO
Don David Domínguez Santángelo, nació en Buenos Aires, Argentina, el 17 de octubre de 1937 en el seno de una familia cristiana, evangélica. Sus padres Vicente Domínguez (hijo de emigrantes españoles y Josefina Santangelo (hijo de migrantes italianos) eran cristianos piadosos que encaminaron a sus tres hijos, David, Raquel y Daniel, en el camino del Señor. David Domínguez, quien con su espíritu dinámico y juguetón había heredado el carácter de su padre, también siguió sus pasos de fe. Así que, en 1948 decidió aceptar al Señor con tan solo 11 años de edad. Su decisión fue firme desde el primer día, por lo que no fue extraño que decidiera bautizarse cuatro años después cuando tenía 15 años de edad. En el joven corazón de David Domínguez siempre hubo un peso muy grande por las almas de los hombres y esto lo motivaba a predicar a Cristo donde tuviera la oportunidad de hacerlo.
Tan sólo tres años después de que don David Domínguez naciera. Vino a este mundo la que sería para toda la vida su amiga, hermana, esposa y compañera en la obra del Señor. María de Lourdes Ribeiro Moreira quien nació el 9 de junio de 1940 en la ciudad de Bemposta, Beira Baixa, Portugal. Lourdes Riberio fue la tercera hija de Don Manuel Ribeiro y Doña Evangelina Moreira. Junto a sus padres y sus dos hermanos mayores Julio y Armindo, emigraron a la Argentina cuan ella tenía tan sólo 11 años de edad y ahí nació su hermana menor, Graciela. Fue la providencia de Dios quien permitió que la familia de doña Lourdes Ribero, emigrara a la Argentina para buscar un mejor futuro. Permitiendo así el encuentro de ambos.
VERDAD EN AMOR
En su juventud, Don David Domínguez tuvo la oportunidad de ingresar al Ejército de Argentina donde aprendió de la diciplina militar, lo cual Dios usaría más adelante en sus propósitos eternos. Fue durante por ese tiempo que Don David Domínguez conoció a Doña Lourdes Ribeiro y comenzó una amistad con ella, aunque tuvieron que esperar por cinco años para volverse a encontrar y continuar aquella amistad. Al terminar de cumplir su servicio militar, Don David Domínguez encontró trabajo en la empresa petrolera estatal de Argentina YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales). Y más adelante trabajo en una empresa naviera donde volvió a encontrarse con Doña Lourdes Ribeiro. Después de nueve meses de noviazgo, decidieron unir sus vidas en matrimonio, el 7 de marzo de 1963. La Providencia de Dios había unido sus vidas para siempre. Pero las pruebas y dificultades también vendrían a sus vidas. Una de ellas vino cuando Don David Domínguez trabajaba aún en la empresa naviera. Ahí el enemigo intento enredarle y arrastrarle con la corrupción que había en aquel lugar. Por lo cual fue muchas veces presionado y acechado hasta el punto de ser amenazado a muerte si no obedecía a las demandas corruptas que se le hacían. A lo cual Don Davíd Domínguez no accedió en ningún momento, a un costo de su vida. Pero aquel ambiente hostil hizo que Don David y Doña Lourdes Domínguez buscaran un lugar mejor para vivir. Por lo que, considerando que sus padres y sus hermanos vivían legalmente en los Estados Unidos desde hacía algunos años atrás. Decidieron aceptar la invitación de trasladarse cerca de ellos en la ciudad de Houston, Texas.
Ahí, Dios había levantado una pequeña Asamblea de Hermanos de habla española, conocida como Centro Familiar Cristiano, Verdad en Amor, siendo la mayoría de sus miembros de origen argentino, que para mediados de los años 60 buscaba un nuevo local para congregarse. Entre estos primeros cristianos se encontraban los padres de Don David Domínguez y sus hermanos Raquel y Daniel Domínguez con sus familias, quienes se habían trasladado a Estados Unidos algunos años antes. Fue en el seno de esta iglesia local, donde Dios preparó la vida de don David y doña Lourdes Domínguez antes de llamarlos a una obra más grande en Honduras. Ahí colaboró como líder de jóvenes por muchos años.
Pero la visión de Don David Domínguez y su pasión por las almas era aún mayor. Por lo que además de su mucho trabajo en la iglesia local, decidió apoyar otras iglesias locales que comenzaban a establecerse en diferentes partes de Estados Unidos, especialmente en la ciudad de Nueva Orleans. Este ministerio lo mantuvo durante 7 años consecutivos, visitando esta Asamblea una vez al mes. He incluso decidieron mudarse por un año entero a Nueva Orleans para ayudar al crecimiento de la iglesia local, la cual paso de un numero de 15 a 50 miembros en poco tiempo. Durante este tiempo se solía realizar mucho trabajo de evangelismo entre los jóvenes en los campamentos y Dios utilizo el espíritu dinámico y juguetón de don David Domínguez, además de su carácter formado en la diciplina militar para cautivar e instruir a muchos jóvenes en el camino del Señor Jesucristo que veían en él un ejemplo a seguir. Después de este tiempo, regresaron a Houston, Texas, aunque con mucho pesar por dejar la pequeña congregación en Nueva Orleans. Pero ahora regresaban con una firme convicción de que Dios les llamaba a salir al campo misionero.
EL CAMINO A HONDURAS
En el corazón de Don David y Doña Lourdes Domínguez ya había una resolución de salir al campo misionero. Por lo que comenzaron a orar fuertemente por ese propósito y hablaron con sus lideres al respecto de este deseo, quienes decidieron apoyarles en oración hasta que Dios mostrara su voluntad sobre este asunto.
Por aquellos años de 1970, la obra en Honduras era aún incipiente, aunque sus primeros misioneros ya habían establecido muchas iglesias locales de las Salas Evangélicas, especialmente en la zona norte del país y en su capital, Tegucigalpa. Había un avivamiento. Muchos misioneros habían llegado a Honduras desde finales del siglo XIX e inicios del siglo XX. Su trabajo pionero había sido intenso, especialmente por las condiciones tan adversas en las que se encontraba el país. La pobreza, los conflictos políticos, la desigualdad social y el atraso industrial hacían de Honduras un país difícil para el progreso del evangelio. Y sumado a esto, el atraso educativo, el analfabetismo y la oposición religiosa se convertían en altos muros difíciles de saltar.
En 1974 Dios respondió a la oración de Don David y Doña Lourdes Domínguez a través de los Ancianos de su iglesia local quienes decidieron encomendarles a la obra misionera. Y aun y cuando ellos tenían la intención de venir ese mismo año a Centroamérica, fueron detenidos por la amenaza del huracán FIFI, que azoto especialmente a Honduras y Nicaragua ese mismo año de 1974.
Fue hasta el año 1975 que ellos decidieron visitar Centroamérica para reconocer la tierra y decidir el país al que Dios los estaba llamando. Su viaje los llevo desde México hasta Panamá
. Pero, al llegar a cada país, Don David y Doña Lourdes sintieron que todas las puertas se cerraban a su paso. Hasta que llegaron a Honduras. Un país del cual ya conocían muchos hermanos en Nueva Orlean, donde la mayoría de la Asamblea se componía de hermanos hondureños. Cuando Don David y Doña Lourdes Domínguez sintieron el amor y el calor cristiano de todos los hermanos en Honduras que les invitaban por todas partes a quedarse, entendieron que este era el lugar que Dios les había designado para trabajar.
En Honduras fue recibido por la familia de Don Manuel y Doña Anna Nasralla a quienes conocieron en Houston, Texas, sonde se congregaban dos de sus hijas. Don Manuel y Doña Anna Nasralla estaban de visita en Houston, Texas el día en que los Ancianos de la iglesia local anunciaban su encomendación como misioneros a Honduras. Y mientras los hermanos de Houston lloraban por la partida de ellos, Don Manuel y Doña Anna Nasralla daban gracias a Dios con alegría por la bendición que eso significaba. Pues, ellos habían orado por diez años por una pareja misionera que viniera a Honduras para comenzar un ministerio que habían estado en su corazón desde hacía muchos años atrás. Un Campamento para Jóvenes. Don Manuel Nasralla había estado en un campamento en Estados Unidos donde había visto la energía de los jóvenes y el impacto que se producía en ellos. Y por esa razón al regresar a Honduras decidió comprar 8 manzanas de terreno en Valle de Ángeles a la familia Midence Soto el 25 de marzo de 1968, con ese fin. Pero era consciente que él no tenía la capacidad, la energía, ni el tiempo para tal propósito, por lo que comenzó a pedir a Dios que enviara a alguien. Por algún tiempo pensaron en el hermano Osvaldo Daniel Otero de Argentina, cuyo ministerio había trascendido fronteras en ese tiempo. Pero no se pudo concretar nada con él. Pero cuando Don David y Doña Lourdes Domínguez llegaron a Honduras se dieron cuenta que Dios les había enviado a ellos para ese propósito.
Fue así, que, de manera oficial, Don David y Doña Lourdes Domínguez y sus hijos Katheryn y Peter llegaron a Honduras el 2 de julio de 1976. Donde también nació su tercer hijo David. A su llegada, Don Manuel y Doña Anna Nasralla les ofrecieron una pequeña cabaña cerca de su casa mientras encontraban un lugar mejor donde vivir.
MINISTERIOS CRISTIANOS DE MAYORDOMIA
Al llegar a Honduras Don David y Doña Lourdes Domínguez continuaron con algunos ministerios que había comenzado otros misioneros en Honduras y comenzaron muchos otros que resultaron ser igualmente importantes hasta nuestros días. Todos estos ministerios aunados fueron llamados Misterios Cristianos de Mayordomía (MCM), una organización no gubernamental sin fines de lucro, reconocida por el Estado de Honduras mediante resolución No.42-90 del 07 de septiembre del 1990, ubicada en la Colonia Nueva Suyapa, Tegucigalpa, Honduras. Gracias a la visión y apoyo de Don Manuel Nasralla y la labor incansable de Don David y Doña Lourdes Domínguez, todos estos Ministerios han sido hasta la fecha de una gran impacto y bendición a muchas personas. Algunos de estos ministerio iniciados o continuados por los misioneros Domínguez son:
ESCUELA BIBLICA POR CORRESPONDENCIA EMAUS
Este ministerio iniciado por los misioneros Stan y Esma Hanna ya había comenzado a rendir frutos. Durante muchos años había promovido el estudio de las Escrituras a través de estos cursos por correspondencia.
Cuando los misioneros Domínguez llegaron a Honduras se les encargo continuar con este ministerio debido a que los Hanna se ausentarían por algún tiempo de su hogar ubicado en la colonia Alameda de Tegucigalpa y en su lugar quedarían viviendo ahí Don David y Doña Lourdes Domínguez mientras su nueva casa en el Kilómetro 5 en la carretera al Picacho era construida.
Este fue el primer ministerio de Don David y Doña Lourdes en Honduras. Enviar los pequeños libritos de estudio para luego recibir, corregir y renviar los exámenes y los diplomas.
Para Don David Domínguez este ministerio fue muy valioso y con el paso de los años logro llevarlo a otro nivel, aumentando la suscripción hasta más de mil estudiantes de todo el país e incluso de países vecinos como Guatemala o El Salvador.
Con eso en mente Don David y Doña Lourdes Domínguez lograron conseguir los suficientes fondos para la construcción del Edificio EMAUS el cual se inauguró el 12 octubre de 1990, donde se abrió una oficina para atender toda la correspondencia, corregir los exámenes y almacenar todo el material y los registros de la Escuela Bíblica Emaus. Esto con la ayuda de hermanos y hermanas voluntarios que habían decidido apoyarles en este ministerio tan importante.
EDICIONES MAHANAIM
Fue en este mismo Edificio EMAUS donde comenzó otro ministerio muy valioso dentro de todos los otros Ministerios Cristianos de Mayordomía, el programa Ediciones Mahanaim que fue creado con el propósito de elaborar los Himnarios (Himnos y Cánticos del Evangelio), Cantad Alegres a Dios y otra literatura cristiana para la edificación de los creyentes y la propagación del Evangelio.
Con este ministerio, se buscó proveer de Himnarios a las diferentes Asambleas de las Salas Evangélicas del país, como también en el exterior. Este ministerio fue encomendado a nuestro hermano Enrique Sibrian y su familia, quienes por muchos años han desarrollado esta labor para el Señor y su obra. No se puede medir el impacto y la bendición que este ministerio ha tenido a lo largo de todos estos años en el progreso de la obra del Señor en Honduras. En 1998 después del paso del Huracán Mitch por Honduras, Dios abrió la puerta en la ciudad de Choluteca para predicar el evangelio. Y nuestro hermano Enrique Sibrian fue encomendado a la obra con su familia a este lugar. Y por ende, se trasladó la imprenta a Choluteca donde continúa funcionando.
CANTAD ALEGRES A DIOS
Al llegar a Honduras, los himnos que los hermanos de Honduras solían entonar en cada reunión, conferencia o campamento, era tomados de un pequeño repertorio de cantos que aparecen en el himnario de Himnos y Canticos del Evangelio.
A Don David y Doña Lourdes Domínguez, quienes venían de una iglesia vibrante y que daba mucha importancia a la alabanza y adoración al Señor, les pareció que eran muy pocos coros de los cuales los hermanos y especialmente los niños y jóvenes de Honduras podían echar manos. Por lo que aprovechando la imprenta de que disponían crearon juntos otro himnario que sirviera paralelamente en las reuniones de los hermanos, pero especialmente en los campamentos de jóvenes. Fue así como nació el CANTAD ALEGRES A DIOS. Un maravilloso legado que sirvió para ampliar el repertorio de himnos y canticos en las Asambleas de Hermanos de Honduras.
VERDADES BIBLICAS
La revista cristiana VERDADES BIBLICAS vio la luz en el año 1948 de la mano de los misioneros Santiago y Olivia Scollon, quienes al igual que los Domínguez habían llegado a Honduras desde los Estados Unidos. Junto a ellos colaboro la misionera inglesa la señorita Alfredita Hockings, hija también de los misioneros Don Alfredo y Doña Evelyn May Hockings, quienes habían sido los primeros misioneros en venir a Honduras y permanecer por más de 50 años hasta su salida en 1968. Cuando los Scollon vieron que no podían continuar con el trabajo de la imprenta, debido a su avanzada edad y sus enfermedades, entregaron la imprenta y la revista a los misioneros Allister Roberto y Jane (Juanita) Shedden que habían venido desde Escocia, quienes continuaron junto a la señorita Alfredita Hockings en la edición, impresión y distribución de la revista. Hasta que don Roberto y Doña Juanita Shedden se retiraron de Honduras también por problemas de salud. Consiente de eso Don David y doña Lourdes Domínguez decidieron continuar con este otro ministerio de la imprenta, viendo en ello una oportunidad también de hacer muchas cosas con ella.
PREGONERO EVANGELICO
Teniendo a su disposición la imprenta, Don David y Doña Lourdes Domínguez decidieron escribir una revista cristiana que incluyera más información valiosa, que hasta el momento no se había tomado en cuenta y que era de mucho valor para los hermanos en Honduras.
Así nació en 1982 el PREGONERO EVANGELICO. Una revista cristiana con meditaciones de la Palabra de Dios, con cartas de los obreros a tiempo completo, con historia de la fundación de las iglesias en todo el país y con anuncios de los eventos importantes en cada Sala Evangélica de Honduras. Este ministerio exigió mucho más del tiempo y la fuerza de Don David y Doña Lourdes Domínguez. Pero todo era hecho con el mismo amor y pasión que les caracterizaba en cada labor que realizaban.
EL ENCUENTRO
En el corazón de Don David y Doña Lourdes Domínguez siempre hubo un lugar especial para los jóvenes. Por lo que después de escuchar la propuesta de Don Manuel Nasralla para hacerse cargo del Campamento El Encuentro, no lo pensaron dos veces y aceptaron en venir a Honduras.
Y aunque el trabajo suponía mucho esfuerzo, aceptaron el reto. Al llegar a Honduras el terreno del campamento aún estaba ocupado por muchos arboles de pino. Aunque ya se habían construido algunos edificios desde 1970 cuando se hicieron las primeras cabañas, luego se construyó la cocina, un par de cabañas y el Sala para realizar los cultos.
Así que el trabajo de construcción requirió un gran esfuerzo y coordinación de parte de Don David y Doña Lourdes Domínguez.
Para 1977 Don David y Doña Lourdes Domínguez ya habían organizado todo para realizar el primer campamento oficial en Valle de Ángeles por parte de los misioneros Domínguez. Fue un campamento mixto para jóvenes de 18 años en adelante. Un campamento de tres días consecutivos entre el 6 al 10 de abril. Para muchos, aquel primer campamento fue inolvidable y por primera vez pudieron conocer la electrizante personalidad de Don David Domínguez, su sencilles y su eterna sonrisa que cautivo a todos los campistas con entusiasmo. Y también el duce voz de Doña Lourdes Domínguez, su humildad y su maravillosa capacidad de recordar, como un pastor, los nombres de todas sus ovejitas.
EN ESTO PENSAD Y LO QUE LA BIBLIA ENSEÑA
Por muchos años, el ministerio radial EN ESTO PENSAD Y LO QUE LA BIBLIA ENSEÑA iniciado por el misionero Jaime Pugmire en San Pedro Sula, fue de mucha ayuda y bendición para muchos cristianos en todo el país, quienes recibían la Sana Doctrina desde la comodidad de sus casas. Pero después de la partida de Don Jaime y Doña Vera Pugmire a Inglaterra después de haber servido al Señor por muchos años en Honduras. Don David Domínguez creía que no se podía dejar morir con un ministerio como este que era hasta el momento muy apreciado por los hermanos de Honduras. Así que decidió continuar con este maravilloso ministerio.
Don David Domínguez tuvo que esforzarse para preparar semanalmente las cortas meditaciones de la Palabra de Dios para cubrir los cortos minutos pagados en el espacio radial con el programa EN ESTO PENSAD. Y algunas meditaciones más para el programa dominical LO QUE LA BIBLIA ENSEÑA Sus mensajes, estaban llenos de pasajes Bíblicos que iluminaban el corazón de muchos y que solía aplicar con ejemplos claros y prácticos para la vida cotidiana.
ONESIMO
Cuando los Domínguez llegaron a Honduras vieron la gran necesidad material que había y no fueron indiferentes. Algunos misioneros le llevaron a conocer a personas que habían perdido todo hacía tan solo 4 años atrás, después del paso del huracán FIFI, el cual había destruido muchos lugares de Honduras, matado y damnificados a muchas personas.
Con la ayuda de los misioneros Jaime Pugmire, Gillermo Tidsbury y Samuel Hanlon, así como muchos otros hermanos, se logró construía alguna casa para personas que lo había perdido todo después del huracán. Don David y Doña Lourdes se dieron cuenta de esa necesidad y también decidieron hacer lo propio. Lograron comprar una propiedad, lo suficientemente grande para construir algunas viviendas, en las que esperaban acoger a personas de escasos recursos. Y así nació el proyecto Onesimo en el año 2002.
Cuando se construyó el primer edificio en este lugar. Don David y Doña Lourdes Domínguez realizaron una ceremonia para colocar la primera piedra. Pero al descender por una escalera hasta el fondo, donde iría la primera piedra, Don David Domínguez coloco en su lugar una Biblia, como un testimonio de la importancia que la Palabra de Dios tendría para siempre en ese lugar.
EL VERBO
Para Don David y Doña Lourdes Domínguez, la ayuda a las personas de bajos recursos económicos, especialmente de la colonia Nueva Suyapa en Tegucigalpa, debía ser integral, no solamente proveerles de algunos enceres materiales o donaciones temporales. Sino dotarles de proyectos que les permitieran superarse y valerse por ellos mismos con dignidad. Por lo que la educación, especialmente de los niños, era fundamental.
Esto puso una carga más en el corazón de los misioneros Domínguez que los llevo a orar y buscar los medios y recursos para la construcción de una escuela donde se les impartiera a los niños de aquel lugar el conocimiento secular pero también la semilla del evangelio que es la única que puede salvar al hombre del pecado y el infierno.
HUERTOS FAMILIARES
Cuando Don David y Doña Lourdes Domínguez llegaron a la colonia Nueva Suyapa, Dios les permitió ver más allá de lo que la mayoría podría haber visto en ese momento. En vez de una tierra infértil, vieron por la fe un huerto. No vieron una comunidad dispersa, vieron manos laboriosas trabajando juntas para sembrar y cosechar aquellas tierras.
Y así nació un ministerio más, el de los huertos familiares. Este ministerio buscaba que las personas con pocos recursos fueran autosuficiente a través del aprovechamiento de sus tierras. Don David y Doña Lourdes buscaron ayuda y financiamiento para proveerles de insumos, capacitación y capital semilla a fin de hacer productivas aquellas tierras que hasta ese momento nadie había aprovechado.
BANCOS COMUNALES
Consciente de que la Escritura dice: ‘‘Mas bienaventurado es dar que recibir’’. Don David y Doña Lourdes Domínguez creían que la ayuda a las personas más necesitadas debía ser integral, ofreciéndoles oportunidades de emprender sus propios negocios y cumplir sus propios sueños y metas. Por esa misma causa, decidieron comenzar un ministerio más encaminado a facilitar a los emprendedores de la colonia Nueva Suyapa un financiamiento económico para poder desarrollar sus ideas de negocio y microempresas familiares, a fin de dar, especialmente a las madres solteras, una mano amiga para ayudarles a salir adelante. Y de esa manera nació la idea de los Bancos Comunales, los cuales promovían un fondo común entre sus afiliados que les permitiera acceder a préstamos a bajos intereses para promover el desarrollo económico entre ellos.
Con el paso de los años, los Bancos Comunales resultaron ser muy efectivos y beneficio a muchas familias que no solo recibieron un estímulo material, sino también la oportunidad de comenzar a cristalizar sus sueños.
CASA BETANIA
Para Don David y Doña Lourdes Domínguez, Honduras se convirtió en su hogar. Y después de medio siglo de servicio a Dios en este país, han decido quedarse hasta que el Señor les llame. Al establecer su hogar entre los hondureños decidieron llamarle Casa Betania, para recordarnos aquel dulce hogar donde el Señor Jesús gustaba estar en dulce comunión con sus amigos.
La Casa Betania es un lugar de hospedaje para los que necesitan. También se reciben grupos del extranjero que vienen a trabajar con la comunidad o también alrededor de la Capital. Este año la Casa Betania cumple 20 años ministerio al servicio de los hermanos y personas necesitadas.
Los amigos y colaboradores de Don David y Doña Domínguez a lo largor de sus 50 años de ministerio han sido invaluables, y se podría decir que muy poco se hubiera hecho sin la ayuda de cada uno de ellos. Pero debemos agradecer especialmente por la vida de nuestra hermana Deisy Olivia Arteaga quien por 33 años sirvió al Señor y a la Familia Domínguez con mucho amor y también a nuestra hermana Elda Cruz quien como hija a sus padres a cuidado de ellos con todo el amor de Cristo.
Sería difícil medir todo el impacto positivo, las vidas transformadas y las almas alcanzadas por el Señor Jesucristo a través de las vidas de Don David y Doña Lourdes Domínguez en cada uno de estos ministerios. Pero lo que si podemos es agradecer juntos al Señor por las vidas de ellos al recordar sus obras de amor como pioneros del evangelio en Honduras.
Porque a la verdad David, [sirvió] a su propia generación según la voluntad de Dios…
Hechos 13:36
Fuentes:
Lourdes Domínguez - Historia sobre la familia Ribeiro
Raquel Domínguez - Historia sobre la familia Domínguez.
Daniel Domínguez – Historia de la Iglesia Centro Familiar Cristiano, Verdad en Amor.
Elda Cruz - Ministerios Cristianos de Mayordomía.





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